Lasaña de berenjenas a la boloñesa: un clásico reversionado
Nuestra invitada de hoy es Noralí Soto, oriunda de San Carlos (Corrientes), quien eligió Posadas para formarse en Gastronomía y especializarse en Pastelería. Además de su talento en los fuegos, es una gran emprendedora: desde su cuenta de Instagram @lury_pasteleria endulza la región con tortas y delicias a pedido. Hoy nos demuestra que también domina el mundo de lo salado con una versión práctica, saludable e irresistible.

El paso a paso de Noralí
· El secreto de las berenjenas: Cortadas en rodajas finas y siempre con cáscara para que mantengan la estructura. El truco infalible: sumergirlas en salmuera dos o tres veces para retirar el amargor y lograr la textura justa.
· La boloñesa perfecta: Carne molida magra bien sellada en sartén caliente para concentrar sabor, a la que luego se suman cebolla, ajo, perejil fresco, pimienta y tomates naturales previamente blanqueados.
· El armado: Capas intercaladas de berenjenas tiernas, salsa boloñesa bien jugosa y abundante mozzarella para gratinar.
Los tips dorados de la cocinera
· Toque crocante: Pasar las láminas de berenjena por un toque de harina y freírlas antes del armado.
· Tomates al natural: Hacer un corte en cruz y pasarlos por agua hirviendo unos segundos (blanqueado); la piel sale sola y la salsa queda mucho más suave.
· Sabor mediterráneo: Un buen hilo de aceite de oliva al final eleva el plato al nivel de la cocina italiana tradicional.
· Mozzarella irresistible: Usar una buena mozzarella para que el queso se derrita y luzca en cada bocado.

Un plato versátil y rendidor, pensado tanto para resolver un almuerzo rápido y nutritivo en casa como para lucirse en la carta de cualquier emprendimiento gastronómico. ¡Un clásico infalible con el sello de Alma de Cocina!
¡Manos a la obra! Probá esta receta, y etiquetanos en tus fotos como @alma.decocina y pasate por el perfil de @lury_pasteleria para pedir tu postre favorito. ¡El menú completo está servido!
Cuerpo, alma y puntas de pie: El talento de Fiama Milogis al escenario

Ella ingresó a la danza cuando tenía diez años, ahora con diecinueve ya está cursando los últimos meses de la carrera y se recibe muy pronto, con lo cual deberá afrontar los desafíos de audicionar para diferentes compañías donde pueda bailar y desarrollar su profesión.
Empezó como un juego de niña y poco a poco fue creciendo hasta ser ahora su profesión y su pasión donde pone cuerpo y alma para llegar a su mejor nivel.
Le preguntamos sobre cómo fue esa niñez y cómo resolvió la escolaridad y nos enteramos que la escuela de arte del Parque del Conocimiento ofrece una modalidad de cursada especial para sus artistas y mediante un sistema de tutorías los chicos tienen clases de matemáticas y de lenguas y de las materias de la currícula escolar dentro del sistema, así que no asisten a otra institución. Allí mismo le toman los exámenes y de esa forma completan sus estudios.
Esta carrera le ofreció la oportunidad de conocer a grandes maestros como Maximiliano Guerra, Lidia Segni y otros. También cursó estudios en la Academia de Julio Boca, mediante una beca que había ganado. Así que Fiama se prepara con los mejores en el mundo de la danza.
Actualmente forma parte del refuerzo del cuerpo de baile del Ballet del Centro del conocimiento en la obra de La Bayadera, que estuvo en cartel durante el mes de septiembre, y pronto se repondrán nuevas fechas. También bailó en Cascanueces, cuando la Academia y el Ballet se unieron para presentar esta obra en Posadas. Una gran puesta en escena y un hermoso espectáculo que se puede ver algún fin de año en el teatro de Posadas.
¡Gracias Fiama por venir a compartir con nuestro público de Alma de Cocina tu experiencia como bailarina y nosotros ya te estamos aplaudiendo! Bravo.
En la mesa brindamos con el vino Nada es lo que parece. Y presentamos Bodega Familia Morales, de Maipú, Mendoza, una bodega que elabora vinos con identidad y personalidad. En esta oportunidad destaca Nada es lo que parece, Cabernet Sauvignon, un vino de carácter, intenso y elegante, con una expresión frutada y muy equilibrada. Un Cabernet Sauvignon diferente, de esos vinos que sorprenden desde el primer sorbo. Familia Morales, porque nada es lo que parece.
